En la industria de la música no todo son personajes de mente cerrada que luchan contra la realidad. Una realidad que pasa por Internet.
Un claro ejemplo de como aprovechar las ventajas de la red en cuanto a la música es Carlos Jean. Con su proyecto El Plan B está consiguiendo darle una vuelta de tuerca al modelo de negocio tradicional de la industria musical. También es de agradecer que una marca como Ballantines se haya involucrado en este proyecto.
A través de la web Carlos propone una base e invita a todos los creadores (que no son pocos) a participar poniendo lo mejor de ellos. ¿El resultado? Temas creados de forma colaborativa por gente que no se conoce pero que tienen un punto en común: tienen talento.