Navegando he ido a para aun artículo de
elConfidencial.com de hace unos días. En el nos
comentan el riesgo de compartir a través de la red todo lo que hacemos, especialemente todo aquello que puede estar no tan bien visto por la sociedad, como las juergas del fin de semana con los amigos o la boda de un primo en la que te pillaste un "morao" interesante.

Quizás la gente que comparte cada vez más sus "cosas" (especialmente la gente joven, la "generación conectada") no se está dando cuenta del riesgo al que se exponen al volcar su vid en la red.Como comenta el artículo, podemos tener problemas a la hora de encontrar trabajo, si la empresa que realiza la selección decide buscar nuestro nombre en cualquier buscador.
En solo un par de clicks podrán conocer parte de nuestra intimidad, que nosotros mismo decidimos compartir. Toda esa información puede ser decisiva a la hora de ser elegidos o no en un proceso de selección. Aunque de esto, parece que aun no somos conscientes.
Por mi parte, nunca me había parado a pensar que todo lo que escribo aquí las fotos que publico o las opiniones que expreso, pudieran ser utilizadas por alguna empresa antes de saber si quieren contar o no con mis servicios. Tampoco nunca lo había tenido en cuenta a la hora de seleccionar personal, aunque alguna vez si que se me pasó por la cabeza. Si que lo he experimentado a la inversa, para saber más de una persona que me ofrecía trabajo. Conseguí tener un perfil de esa persona y saber en que temas estaba metido o con que había estado relacionado. Más tarde, comiendo con dicha persona, le conté todo lo que había conseguido averiguar de él en la red, quedando bastante sorprendido.
Sin duda, deberiamos empezar a tomar conciencia de el grado de exposición que tenemos en Internet.